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Anuncios generales: El doctor le dice triunfal a su paciente: "Logré resolver su problema en los dedos". El paciente le mira horrorizado y replica: "¡Pero, doctor! ¡Me amputaron ambos brazos!. El doctor le sonríe y le contesta: "Ya sé, no hace falta que me aplauda". JOJOJOJOJO
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Anuncios generales: El doctor le dice triunfal a su paciente: "Logré resolver su problema en los dedos". El paciente le mira horrorizado y replica: "¡Pero, doctor! ¡Me amputaron ambos brazos!. El doctor le sonríe y le contesta: "Ya sé, no hace falta que me aplauda". JOJOJOJOJO
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—No somos nosotros los que hacemos amenazas. No somos nosotros los que hablamos de destrucción. No somos nosotros los que exigimos a los demás que se dobleguen y sucumban por el crimen de proteger a sus seres queridos.
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Las Sebettu

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Las Sebettu

Mensaje por El Hacedor el Dom Feb 02, 2014 5:50 pm

Las siete Casas Celestiales que creara Dios definían los deberes y los poderes de cada ángel que las componía, refinando sus naturalezas individuales y moldeando su identidad dentro de una jerarquía rígidamente estructurada. Antes de la Caída, cada Casa estaba gobernada por un ángel central (al que se denominaba autarca), que dirigía las actividades de sus subordinados por medio de un consejo de tenientes. Estos tenientes disponían de su propio círculo de subordinados, que informaban de las actividades de los ángeles que estaban a su cargo, etcétera, así hasta llegar al rango más bajo de los siervos celestiales. No se comprendía el acenso ni la degradación. Los deberes de cada ángel eran invariables, y los Elohim se conformaban con desempeñar su papel mientras el cosmos cobraba forma, sin esperar nada más que lo que les daba el Creador. Cuando los ángeles rebeldes se apartador de sus hermanos, su identidad como miembros de una Casa específica se mantuvo más fuerte que nunca, y no hubo de pasar mucho tiempo antes de que los caídos restablecieran la jerarquía que se había perdido, restaurando el sentido de la función y la finalidad que anhelaban los ángeles. Estas casas Rebeldes, llamadas en su conjunto las Sebettu (literalmente, “las Siete”), estaban regidas en cierto modo con la estructura feudal que había impuesto Lucifer a la hueste infernal al comienzo de la guerra. Conforme transcurría el tiempo, la función del autarca rebelde y sus tenientes se concentró en respaldar las prioridades y los planes de los miembros de las Casas al tiempo que contribuían simultánea e individualmente al esfuerzo bélico. Algunos caídos señalan que surgieron rivalidades e intrigas durante la contienda, pero aunque las tornas se volvían inexorablemente contra los rebeldes, ni Lucifer ni sus tenientes intentaron disolver las Sebettu ni paliar su influencia. Obligar a los caídos a renunciar a los lazos con su Casa era simplemente inconcebible, por muy desesperada que fuera la situación.

Lealtades divididas

Durante la guerra, el rebelde medio se debatía entre la lealtad a su comandante y los
deseos de los antiguos de su Casa. Más adelante, cuando las facciones internas dividieron la hueste en filosofías enfrentadas, este ejercicio de malabarismo se complicaría aún más. Cada rebelde debía decidir, en función de sus propios objetivos y deseos, a qué señor quería profesar lealtad y a cuál ignoraría cuando estallaran los conflictos. Estas lealtades a menudo variaban de un día a otro y de un momento al siguiente. Esta tesitura de la lealtad dividida es aún más acuciante ahora que los caídos han regresado a la Tierra. Casi todos (si no todos) los señores de la guerra, antiguos de las Casas y líderes de las facciones permanecen atrapados en el Abismo, lo que deja a cada demonio con la libertad de elegir dónde depositar su fidelidad. Pueden decidir seguir las órdenes de señores lejanos, restaurar la primacía de su Casa o renunciar a las antiguas costumbres y crear un nuevo orden a partir de los dogmas de sus respectivas facciones.


1º Casa del Amanecer (Diablos/Namaru)

Diablos

Conocidos también como "Namaru".

Saber de los Celestiales
Saber de la Llama
Saber del Resplandor
❝S
ígueme, y te daré lo que desea tu corazón. Adórame, y te convertiré en un dios”.
❝L
os Heraldos, la primera y más perfecta creación de Dios, llevaban Su Luz a todos los rincones de la Creación. Su tarea consistía en transmitir la voluntad del cielo a las Casas de la Hueste, darles instrucciones acerca de su papel evolutivo en la creación del cosmos. Los Diablos cargaban orgullosos con esta enorme responsabilidad, pero la libertad de alterar el rumbo del cosmos a discreción, se convirtió en una fuente de soberbia que contribuyó a la Caída.
Malditos ahora, estos subversores se convirtieron en los generales, líderes y héroes de la rebelión. Armados con asombrosas dotas de mando e inspiración, los Diablos se propusieron guiar a la humanidad hacia una nueva era, y animar a los mortales a renunciar al Creador. Pero conforme se alargaba la guerra, los Diablos se distanciaban cada vez más de los humanos que antes habían amado. Los Diablos pasaron de ser héroes y protectores a demagogos y dictadores, manipulando a sus peones humanos con palabras edulcoradas y mentiras envenenadas.
Facciones: No es de extrañar que la mayoría de los Diablos comulguen con el Luciferismo, aunque otros tantos se sienten atraídos por los Fáusticos; otros con los Crípticos, y muy, pero muy pocos con la facción Voraz.
Debilidades: El recuerdo de su antigua nobleza es algo que todo Diablo intenta olvidar y ninguno puede. Su existencial actual es una caricatura de la perfección de antaño. Atormentados por las dudas, el pesar y la vergüenza, los Diablos sucumben a actos de valentía temeraria y coraje quijotesco.
Preludio: Los Diablos son criaturas sociales, carismáticas y manipuladoras, y en la Tierra se sienten atraídos por aquellos mortales que comparten esas aptitudes y han perdido su alma en la búsqueda del poder y la influencia. Un buen ejemplo de este tipo de personas serían algunos políticos, ejecutivos, músicos, actores y predicadores con carisma. Ya sean resplandecientes caballeros del Cielo o negros paladines del Infierno, los Diablos siempre serán héroes.
Fe: El término “culto a la personalidad” describe a la perfección el séquito de esclavos del Diablo. La formación de un grupo de adoradores suele ser la prioridad fundamental de los Diablos, y aprovechan para ello el filón más abundante: los seguidores mortales.



2º Casa del Firmamento (Azotes/Asharu)

Azotes

Conocidos también como "Asharu".

Saber del Despertar
Saber del Firmamento
Saber de los Vientos
❝N
ada podrá protegerte eternamente, así que no te preocupes por la eternidad. Preocúpate por el aquí y el ahora”.
❝A
ntes de la Edad de la Furia, los Guardianes desempeñaban un papel envidiable en el Paraíso. Se les había confiado la trasmisión del sagrado Aliento de Vida, y su deber los mantenía muy cerca de su adorada humanidad. Debían proteger a todos los seres que animaban. Los Ángeles del Viento cumplían estrictamente con su deber cuando observaban ensimismados a los humanos a los que consideraban en secreto hijos suyos, así como de Dios. Pero aun cuando sentían el placer de la presencia de la humanidad, sentían aún más el dolor de la frustración de los mortales. Así la tensión entre ambos extremos terminó por conducir a muchos al punto del colapso. En la guerra, los Azotes demostraron ser entregados guerreros. La rapidez de reflejos y los poderes de ocultación de los Azotes los convertían en excelentes mensajeros, exploradores y espías. Tras la huida, los Azotes gozan de un amplio respeto.
Facciones: Los Azotes más optimistas tienden a comulgar con los Reconciliadores. Otros Azotes continúan profesando lealtad a Lucifer... quizá ahora sea la "clave" para salvar a la humanidad.
Debilidades: Los Azotes tienen un problema con la humanidad. O bien ven a los mortales como tesoros preciados, o bien les parece que sus efímeras vidas, son insignificantes y absurdas. Los mortales constituyen el eje en torno al que gira la existencia de un Azote, y de una forma o de otra resulta complicado encontrar el equilibrio entre ambas actitudes.
Preludio: Las almas temerosas claman por defensores, e incluso en su estado de caídos, a los antiguos Ángeles Protectores les cuesta hacer oídos sordos a ese clamor. La llamada de auxilio de cualquier de sus retoños aún merece su atención.
Fe: Hablando en términos prácticos, la siega de Fe de los mortales es tarea sencilla para los Azotes. La salud es un bien preciado para la humanidad. Para algunas personas, ningún precio es demasiado alto con tal de encontrar una cura que escape a los avances de la ciencia médica.



3º Casa del Fundamento (Malefactores/Annunaki)

Malefactores

Conocidos también como "Annunaki".

Saber de la Forja
Saber de las Sendas
Saber de la Tierra
❝S
é cuánto has sufrido. Aquí tengo algo que hará que tu vida vuelva a ser mejor”.
❝L
os Artífices gobernaban —y amaban— la tierra y todo lo que en ella habitaba. Recibieron la responsabilidad de enseñar a la humanidad a usar la tierra: labrar los campos, extraer los metales y forjar las herramientas que necesitarían para dar forma a su mundo. Cuando estalló la guerra entre los ángeles rebeldes y las fuerzas del Cielo, muchos Artífices gravitaron hacia el bando de Lucifer. Se sentían rechazados por los humanos que habían intentado amar, y furiosos con el Creador, que les había atado las manos prohibiéndoles ayudar directamente a los mortales. Es más, se aliaron con los rebeldes porque sentían que sólo sus semejantes los comprendían, los amaban, mientras que los humanos se habían negado a hacerlo.
Facciones: Muchos son Fáusticos, y lo han sido desde los últimos días de la guerra. Los Reconciliadores constituyen el siguiente gran bloque dentro de los Malefactores y posteriormente los Crípticos. Son poco comunes los Luciferinos.
Debilidades: La mayor debilidad de esta Casa es su dificultad para comprender a los seres humanos, tienen incluso algo de miedo a la humanidad. El rechazo de la humanidad confundió e hirió a los Malefactores, y el temor a otro posible rechazo, puede subvertir e influir inadvertidamente en los planes y acciones del demonio.
Preludio: Los Malefactores suelen gravitar hacia aquellas almas que hayan sufrido un daño emocional semejante al suyo. Sus huéspedes tienden a ser personas solitarias y necesitadas que hayan sentido siempre que faltaba algo en sus vidas, algo que los haría completos. Buenos ejemplos son los drogadictos, los deformes o desfigurados, los que insisten en no abandonar a un cónyuge mezquino o los adolescentes que intentan cambiarse por medio de los tatuajes y el piercing, como así también aquellas personas que estén aislados del resto de la humanidad y se sientan más a gusto con las máquinas o la tierra.
Fe: Tienen problemas para reunir la Fe de los mortales ya que, al ser incapaces de conocer realmente a los humanos, a los Malefactores les cuesta inspirarlos. Al segar la Fe de los mortales, el Malefactor deberá hacerlo valiéndose de un objeto que haya creado. El demonio podrá utilizar herramientas distintas cada vez que intente segar Fe; lo importante es que el objeto sea una creación propia, y que el mortal esté concentrado en él en el momento de recoger su Fe.



4º Casa de las Esferas (Perversos/Neberu)

Perversos

Conocidos también como "Neberu".

Saber de la Luz
Saber de los Patrones
Saber de los Portales
❝T
ienes preguntas, mi buen amigo, pero ¿estás preparado para las respuestas?””.
❝L
os Videntes regulaban los medios según los cuales afectaría el Cielo a la Tierra, dirigiendo las mareas gracias a las fases de la luna y girando la Tierra para provocar el cambio de estación. De todos los ángeles, no obstante, ellos se contaban entre los más alejados de la humanidad. Cuando llegó la rebelión, un factor principal dividió a los videntes. Fue uno de los suyos el que previó antes que nadie los ominosos presagios que habrían de desembocar en la Caída. Fueron los portavoces más fervientes de la rebelión. En realidad, la Caída era la raíz de la catástrofe que había previsto el Vidente, y no hay un solo Perverso que no siga torturado hasta la fecha por las consecuencias del error colectivo de su Casa.
Facciones: Muchos son Voraces y muchos otros prefieren a los Crípticos. Pocos se sienten atraídos por los Reconciliadores. La segunda facción más popular entre los Perversos es la de los Luciferinos.
Debilidades:  La curiosidad quizá sea el principal talón de Aquiles de los Perversos. Fue su interés por lo desconocido lo que desencadenó su caída, y es la necesidad de investigar misterios cuando se enfrentan a un dilema, lo que los aflige ahora. Esta curiosidad suele derivarse de una cadena imprevista de sucesos que surge durante el transcurso de sus acciones.
Preludio: Los Perversos poseen cierta afinidad por los pacientes buscadores del conocimiento, aquellos que cuestionan el universos sondeándolo con valor, ensuciándose las manos, deambulando en la oscuridad sin grandes recompensas para el cuerpo ni el alma. Los Perversos serán individuos devotos que canjean su alma a cambio de iluminación. Cuanto más se esfuerce alguien por descubrir saberes perdidos o misteriosos —y cuanto más alto sea el precio personal que esté dispuesto a pagar— más seductor será para los Perversos.
Fe: Todo el mundo se hace preguntas, pero pocas personas están dispuestas a buscar las respuestas. Los Perversos confían en esta dualidad para alimentarse. Se concentran en los buscadores de iluminación, haciéndose pasar por tornavoces de ideas, formulando las suficientes preguntas para empujar al mortal en la dirección adecuada. Cuando se granjean la confianza del mortal, ofrecen pactos para incitar al viaje antes que limitarse sencillamente a satisfacer el objetivo. Desprecian a aquellos mortales que busquen solamente respuestas sencillas en la vida. A menudo siegan la Fe de estos mortales, mostrándoles esbozos de los horribles destinos que los aguardan.



5º Casa de lo Profundo (Corruptores/Lammasu)

Corruptores

Conocidos también como "Lammasu".

Saber de la Añoranza
Saber de las Tormentas
Saber de la Transfiguración
❝P
uedo enseñarte cosas que te maravillarán. Sólo tienes que darme la mano y cambiaré tu vida para siempre”.
❝L
as Nereidas eran los númenes y las musas, y sus poderes resonaban con las pasiones que conducían al arte y las búsquedas del conocimiento y la verdad. debían inspirar a la humanidad, seducirla con misterios y espolearla para que se atreviera a explorar el mundo y descubrir sus numerosos prodigios ocultos. Eran el espíritu del anhelo personificado, siempre incitante, pero siempre fuera del alcance. La Caída vigorizó a los Corruptores, que se valieron de sus poderes para inspirar a mortales y ángeles rebeldes por igual en la lucha contra el Cielo. Se convirtieron en símbolos vivientes del conflicto, reflejando las mejores cualidades de la resistencia y animando a otros a hacer lo mismo.
Facciones: Probablemente sean Fáusticos o Voraces. Algunos Corruptores se sienten decepcionados por la civilización humana actual, por lo que se vuelven Fáusticos. Algunos Corruptores podrían sentirse fascinados por las empresas de los Luciferinos o los Críptico. No obstante, son muy pocos los que comulgan con los Reconciliadores.
Debilidades: Saben ser criaturas frustrantes y obstinadas, dadas a salirse por la tangente y arrastrar todo un grupo a un inmenso cenagal de trivialidades. Responden con petulancia y mal carácter a la menor provocación. Para evitarlo, sólo necesitan un poco de espacio. Cuánto más ordenada y claustrofóbica sea una situación, más probable es que hablen con brusquedad a sus compañeros, cometan alguna imprudencia o simplemente se alejen en otra dirección.
Preludio: Se sienten atraídos por los vanidosos y los apasionados. Sus huéspedes serían personas atraídas por lo físico y lo inmediato. Los idealistas que atraen a un Corruptor se interesan por la acción inmediata para cambiar el mundo, como los artistas que reflejan grandes proporciones de realidad en sus obras. Otros candidatos podrían haber estado más profundamente afectados por los asuntos de la carne. Quienes amaran profundamente o a menudo y fueran rechazados, quienes apoyaran una causa y fuesen traicionados por ella. Otra categoría de huéspedes probables comprende a quienes hayan sufrido por su arte de forma literal: artistas muertos de hambre, escritores frustrados y músicos callejeros con el espíritu roto por el rechazo, las deudas y las adicciones.
Fe: La siega de fe es un acto peliagudo para muchos Corruptores, porque no están acostumbrados a intimar con humanos. El Corruptor debe convencer a sus seguidores de que son dignos de los dones que les conceda. Estos dones implican expandir la percepción más allá del demonio para abarcar el mundo en general. Permiten a los esclavos desarrollar su conocimiento y, lo más importante, su comprensión intuitiva de su entorno. A menudo se manifiesta en forma de obras de arte o expresiones más directas, como el activismo político o social. Esta comprensión a menudo viene acompañada de una confianza renovada, capaz de sobreponerse incluso al miedo o la coacción sobrenatural.



6º Casa de la Naturaleza (Devoradores/Rabisu)

Devoradores

Conocidos también como "Rabisu".

Saber de la Bestia
Saber de la Carne
Saber de la Naturaleza
❝H
ace demasiado tiempo desde que saboreé por última vez la sangre en el viento. Esta noche volveremos a cazar”.
❝L
a Casa de la Naturaleza gozaba de dominio sobre todo ser vivo que se arrastrara, corriera, volara o reptara sobre la tierra. Los Ángeles de la Naturaleza desempeñaban su labor con solemne orgullo y un fuerte sentido del honor personal, gobernando su reino con justicia y compasión.
El nacimiento de la humanidad fue una fuente de maravilla y consternación a un tiempo para los Ángeles de la Naturaleza. Dios había subrayado que la humanidad debía dominar lo salvaje y a cada ser vivo que lo habitara; esto planteaba una paradoja a los ángeles: Su deber consistía en proteger y preservar la naturaleza, pero la mayor amenaza para el orden natural era la ignorancia de la humanidad, contra la que no podían hacer nada.
Los Devoradores eran temidos y respetados por ambos bandos, y nunca perdieron la fe en su victoria final, ni siquiera cuando ésta se sabía imposible.
Facciones: La mayoría de los Devoradores suelen estar entre los Luciferinos, y los que no, suelen convertirse en Voraces. Aparte de estas facciones, el grupo más numeroso de Devoradores puede encontrarse en el seno de los Reconciliadores. Menos comunes son los Devoradores Crípticos, pero más raros son aquellos que siguen la llamada de los Fáusticos.
Debilidades: Los Devoradores nunca han sido célebres por su sutileza, y la mayoría no sabe cuándo tener la boca cerrada. Es muy común que un Devorador convierta una situación delicada en una situación peliaguda, por el mero hecho de hacer acto de presencia. Debido a su falta de habilidades sociales, muchos Devoradores son presas fáciles de la manipulación. Estos subterfugios no están exentos de riesgo, no obstante, puesto que si el Devorador llegara a descubrir la farsa, no vacilaría en buscar inmediata y sangrienta venganza.
Preludio: A primera vista, se diría que los Devoradores se sentirían atraídos por personas como soldados, traficantes de droga, pandilleros o agentes de policía, individuos que hayan visto sus almas erosionadas por una vida de violencia. Pero también les interesan los agentes de bolsa, los vendedores, los bomberos y los activistas políticos: individuos que deben enfrentarse a circunstancias adversas y exhiben cicatrices emocionales provocadas por la experiencia.
No es de extrañar que los Devoradores se sientan atraídos a su vez por aquellos huéspedes que estén obsesionados por proteger —o abusar— a los animales y la naturaleza.
Fe: Los Devoradores dominan el arte de la siega de Fe. Su naturaleza
impulsiva les hace sentir más cómodos con este tipo de recompensa inmediata,
que casi a cualquier otro demonio. Los Devoradores se sienten inclinados a encontrar esclavos entre las personas fuertes y agresivas. Por otra parte, podrían ser intelectuales fanáticos.



7º Casa del Segundo Mundo (Verdugos/Halaku)

Verdugos

Conocidos también como "Halaku".

Saber del Espíritu
Saber de la Muerte
Saber de los Reinos
❝E
l dolor y la muerte son grandes maestros, te enseñaré a seguirlos”.
❝L
os Ángeles de la Muerte recibieron la melancólica tarea de deshacer todos los prodigios que creaban sus compañeros, poniendo fin a las vidas y borrando grandes trabajos para que otros pudieran ocupar su lugar. Los segadores estaban tan satisfechos con su trabajo como cualquier otro ángel... hasta que nació la humanidad. La humanidad, en su ignorancia, sentía miedo y pesar por la muerte de los animales y plantas. Cuando Lucifer enarboló la bandera de la rebelión, muchos Segadores se unieron a la Caída impulsados únicamente por su desesperado deseo de ser amados en vez de temidos. El castigo por la desobediencia de la humanidad fue la maldición de la mortalidad. Ahora los Verdugos estaban obligados a poner fin a las vidas que amaban, y el dolor que esto les suponía los alejó aún más de los hombres y los caídos por igual. Aunque muchos sirvieron y se forjaron una terrible reputación como guerreros y campeones en la Guerra de la Ira, los Verdugos en su conjunto se encontraban al borde del conflicto, concentrando sus energías en paliar las muertes de la humanidad más que en contribuir a aumentar el número de víctimas.
Facciones: Muy pocos Verdugos son Luciferinos, hay más Verdugos entre los Fáusticos y Reconciliadores, pero los que más adeptos atraen son los Crípticos y Voraces.
Debilidades: Quizá sean expertos descubriendo entramados engaños, pero las cosas más simples, sobre todo la motivación humana, pueden desconcertarlos. Aunque sean atentos y receptivos, cuando toman una decisión les cuesta mucho admitir que hayan podido equivocarse. Conforme aumente su percepción del mundo, paradójicamente, se sentirán más aislados de él.
Preludio: Los Verdugos se sienten atraídos por quienes valoran en poco su vida. Sus huéspedes son personas que han destruido sus espíritus intentando suicidarse. La gente que se enfrenta a diario a la delincuencia o a la violencia también es particularmente susceptible; policías, soldados y adictos, por ejemplo. Sin embargo, la desesperación no es el único factor que anula el espíritu. Alguien que se haya pasado la vida ayudando a los demás, sin esperar recompensa en ningún momento, podría llamar la atención de un Verdugo.
Fe: Filosóficamente hablando, esta Casa se encuentra en una posición delicada cuando se trata de reunir seguidores y segar la Fe. Se suponía que la humanidad no debía morir, de modo que los Verdugos que intenten restaurar el Paraíso (Reconciliados y Crípticos, en su mayoría) deberán animar a los humanos a pasar por alto su mortalidad... y el lugar que ocupe el demonio en sus vidas. Para quienes predican la rebelión contra Dios, la muerte es el recordatorio definitivo de su fracaso. Algunos se esfuerzan por reunir Fe, no como ángeles de la muerte, sino como ángeles a secas. La forma más sencilla de conseguirlo consiste en imitar a un miembro de cualquier otra Casa. Otra solución sería formar una Iglesia de Todos los Ángeles, la Iglesia del Único Dios o la Ascensión de la Humanidad, algo genérico. Otros convierten la muerte en el eje principal de su relación con sus esclavos. Los Voraces son los que más fácil lo tienen: pueden limitarse a fundar una secta destructiva y listo. Dada su fascinación por todas las facetas de la vida, los Verdugos buscan a menudo un grupo ecléctico de seguidores, aun cuando organicen una secta centrada en la muerte.



Última edición por El Hacedor el Sáb Dic 06, 2014 4:53 pm, editado 4 veces
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